martes, 31 de diciembre de 2013

Las uvas de la risa / The 'grape mine'


En España y varios países hispanoamericanos el 31 de diciembre se comen doce uvas al son de las campanadas de medianoche de Nochevieja para dar la bienvenida al nuevo año. Se piensa que esta tradición da suerte. Sobre todo, si luego se brinda con una copa de champán o cava en la que se mete algún objeto de oro.

A pesar de que la tradición dice que la idea surgió en 1909 por parte de los productores alicantinos de uva, que ese año tuvieron un excedente de fruta, un estudio del investigador Gabriel Medina Vílchez sitúa la costumbre casi 30 años más atrás. La tradición de tomar uvas y champán por Nochevieja la importaron los burgueses españoles de Francia.

Sin embargo, fue un bando del Ayuntamiento de Madrid el que generalizó esta costumbre. El alcalde de la capital en 1882, José Abascal y Carredano, impuso una cuota de un duro (cinco pesetas) a los que quisieran recibir a los reyes magos el 5 de enero. Los madrileños solían salir por la noche de fiesta por la calle y hacían creer a los forasteros que había que ir a buscar a los sabios de oriente por las calles de la ciudad. La tasa de Abascal pretendía acabar con el ruido de la fiesta más esperada del año. Como Nochevieja no se celebraba, se trasladó el festejo, que pronto se popularizó. Solo un año después, los madrileños, instigados por los comerciantes, que habían visto el filón de las uvas, fueron concentrándose en la Puerta del Sol (ante el Ministerio de Gobernación) para tomar uvas al son de las campanadas de la Nochevieja, ironizando con la costumbre burguesa y haciendo después una fiesta en honor a la hija de la uva.

Deseo a todos los lectores un feliz 2014. :)

@enriquevdiez
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On 31th December in Spain and many Spanish American countries people eat twelve grapes at the rythm of the New Years' Eve midnight bell rings to welcome the new year. It is thought that this tradition gives good luck. Above all, if later is toasted with a cup of champagne or cava with a golden object inside.

Despite the tradition says that the idea appeared in 1909 from the grape farmers of Alicante because of they produced a great fruit surplus, a study of the investigator Gabriel Medina Vílchez places this habit's origin almost 30 years before. The grape eating in New Years' Eve was imported by the Spanish bourgeois from France.

Nevertheless, a Madrid City Council public announcement spread the custom. 1882 Madrid major, José Abascal y Carredano, imposed a fee of five pesetas to whom should want to receive the three kings on 5th January. Madrilenian people used to go out partying and made foreigners believe that they had to look for the Magi on the streets. The Abascal tax intended to end with the noise of the most expected party of the year. As New Years' Eve was not celebrated, the festivities were moved and made soon them popular. A year after, Madrilenian, incited by the shop-keepers, who had seen the gold mine, concentrated on Madrid Puerta del Sol (in front of the governing ministery) to eat grapes at the rythm of the New Years' Eve bell rings, mocking with de bourgeoise habit and making a party in honour of the grape's daughter.

I wish all the readers a happy new year! :)

@enriquevdiez
My english is not very good. I'm trying to improve it. If you find any errors in the text, please write to me (enriquevdiez@gmail.com). Thank you very much.