jueves, 26 de diciembre de 2013

Un edificio alegre // A happy building

Fotos: Kike Rincón y Patrimonio Nacional

Os ofrezco a continuación un reportaje sobre el Monasterio de El Escorial que he publicado en Madridiario.

En 2013 se ha cumplido el 450º aniversario de la colocación de la primera piedra del Real Monasterio de El Escorial en lo que son los cimientos del refectorio. Madridiario ha hecho un recorrido por las estancias de época de los Austrias de este monumento que, ni se hizo en honor de la batalla de San Quintín, ni es un sitio triste, ni se construyó en una eternidad de tiempo, tal y como reza el dicho.

Fue construido en este lugar privilegiado de la sierra de Guadarrama en el que Felipe II y una comisión interdisciplinar con el fin de responder al testamento de Carlos I (y no a la victoria de la batalla de San Quintín frente a los franceses), que manifestó su deseo de ser enterrado en un nuevo espacio propio, distinto al de sus padres y abuelos. Los arquitectos Juan Bautista de Toledo, Juan de Herrera, Juan de Minjares, Giovanni Battista Castello y Francisco de Mora hicieron realidad el complejo, cuyas obras principales se realizaron entre 1563 y la década de 1590, un tiempo récord para una construcción de esas dimensiones que desmiente el dicho de que el monasterio tardó mucho en construirse.


El Escorial y sus alrededores acogieron la actividad de la corte filipina mientras Madrid quedó relegada a capital administrativa del reino. "Era un complejo que combinaba lo político con lo religioso, lo artístico, lo educativo, lo científico y lo sanitario, añadiendo además su condición de mausoleo real. Todo ello basado en la idea de linaje y dinastía como fundamentación del poder", explica Leticia Sánchez, conservadora de Patrimonio Nacional.

Hasta que Herrera no cerró la fachada con la biblioteca, no se puede hablar de una planta en forma de parrilla (que recuerda el martirio de San Lorenzo), motivo recurrente en todo el inmueble, sino más bien una similar al templo de Jerusalén. "Este edificio es el máximo exponente del Concilio de Trento. Es el nuevo templo de Salomón, el nuevo arca de Noé, la nueva ciudad de Dios y otros tantos apelativos similares de la época", prosigue la conservadora. Un espacio cuyo centro es el altar mayor de la iglesia, alineado hacia oriente para mirar hacia la ciudad santa.

Las sobrias fachadas de granito, al estilo de los alcázares castellanos, coronadas por torres dan un empaque al edificio que no permite desvelar 'a priori' los tesoros de su interior. El eje central del inmueble es la basílica, de estilo italiano y abierta al público. Es el núcleo desde el que el edificio se va irradiando. Un cubo (pues no posee planta basilical sino cuadrada) del que crecen otros cubos. Su entrada está precedida por el patio de los reyes, en el que el acceso al templo está coronado por las estatuas de David y Salomón (el rey guerrero y el rey sabio que representan a Carlos I y Felipe II), junto con otros reyes de Judá. Al acceder al interior, tras pasar bajo una bóveda plana bajo el sotocoro, ese cuadrado se sustenta en cuatro pilares que dan al conjunto un perfil armónico en cualquier dirección. Para resolver la planta latina exigida por Trento, se cubrió la capilla mayor, el coro y el atrio.

Una misa desde la cama
El templo se articula en el interior creando un eje en el que el altar mayor está en la misma vertical que el Panteón de los Reyes. Un enorme retablo obra de Tibaldi y Zuccaro, y uno de los primeros sagrarios con cristal transparente para permitir que la luz del sol entre por él para iluminar el templo desde el altar durante la eucaristía, centran el conjunto. A los lados se sitúan cenotafios de Carlos I y Felipe II, realizados por los hermanos Leoni, sobre la estructura de las cámaras de los reyes y visibles desde la estancia del lado contrario. A ambos lados del conjunto, también se sitúan los relicarios de la Anunciación y de San Jerónimo, con bustos de santos y mártires; y en el crucero, una cúpula con cimborrio trasdosada.


Las naves tienen bóvedas de cañón pintadas al fresco, principalmente, por Luca Giordano y Luca Cambiasso. Como apoyo pictórico, numerosos retablos de los mejores pintores de la Edad Moderna secundan el conjunto. Los cuatro imponentes órganos suponen uno de los principales conjuntos de Europa y, a nivel escultórico, destaca el crucifijo de Benvenuto Cellini. La sacristía tiene lienzos de Tiziano, Ribera, El Greco, Zurbarán y Coello. Bajo el templo está la cripta donde se sitúa el panteón real de Juan Gómez de Mora que acoge los restos de los Austrias y los Borbones excepto Felipe V y Fernando VI, y sus consortes. También se encuentra en este punto el pudridero. A los lados del altar y bajo los cenotafios se encuentran los aposentos reales, decorados con lienzos flamencos y azulejo de Talavera, que permitían a Carlos I seguir la misa desde su cama a causa de la gota que sufría, y generando el binomio entre fe y política.

En las estancias reales, junto a los aposentos de los monarcas y conectando con las cámaras de los Borbones, se sitúa la sala de las batallas, un espacio de paseo y celebración cuya decoración loa los éxitos del rey y las victorias militares españolas. Dos enormes frescos de Castello y Cambiasso de 60 metros de largo por 6 de alto decoran las paredes, narrando las batallas de la Higueruela y San Quintín. Los laterales siguen los mismos motivos, exhibiendo la batalla de la isla Terceira. La bóveda del techo está decorada con grutescos, siguiendo la moda del momento, basada en los frescos del palacio de Nerón, descubierto en la época. En este ámbito, también pueden visitarse la sala de mapas, un estupendo recorrido pictórico de las principales plazas flamencas en la época de la Guerra de los Ochenta Años. En dicha cámara caben destacar la estampa de Chatelet, de Rodrigo de Holanda, y uno de los dos relojes de sol con los que cuenta el complejo. En los cuartos sucesivos, pueden admirarse las impresionantes puertas de marquetería realizadas en cuatro tipos de madera distintas, regaladas por el emperador Maximiliano al monarca, las mesas con incrustaciones en marfil, las sillas plegables chinas de época Ming, el altar portátil de Carlos I o la famosa silla de Felipe II.

Un monarca moderno
Juan de Herrera cerró el atrio de la basílica y el patio de los reyes con la biblioteca, un espacio que refleja el carácter humanista del rey y la sedentarización de la corte. Posee una de las colecciones de libros más importante del mundo con ejemplares de las principales autoridades escritas de hasta 15 nacionalidades de la época, y eso que solo se conservan los restos del incendio sucedido en 1671. En la bóveda de su salón principal hay frescos de Tibaldi que representan las artes liberales. Esta biblioteca es el eje conector entre el convento de los agustinos y el colegio Alfonso XIII. En el claustro del primero, Patrimonio Nacional estudia instalar planchas de metacrilato que permitan contemplar el patio y templete de los evangelistas, sin degradar los frescos del claustro.


De allí se puede acceder a las salas capitulares, acondicionadas por Velázquez, donde los monjes jerónimos realizaban sus labores de gobierno. Divididas en dos capítulos priorales, guardan tesoros pictóricos del propio pintor sevillano, El Bosco, Ribera, Tintoretto, Veronés o El Greco, así como un Cristo de Bernini. También tiene acceso a la iglesia vieja, construida en 1563 como germen del monasterio y espacio para acoger el cuarto real. Esta sala está presidida por un lienzo de Tiziano sobre el martirio de San Lorenzo.

Bajo tierra, el monasterio posee un interesante museo arquitectónico en el que explica la construcción del edificio en el que se exhiben las máquinas que se usaron para construir el complejo, donde puede contemplarse una réplica de la primera piedra. Los planes de Patrimonio pasan por recuperar y poner en valor la botica monacal, exponer los textiles litúrgicos y presentar los objetos de la vida cotidiana que se usaban en el complejo. Porque El Escorial tiene la capacidad de reinterpretarse una y otra vez sin que se agote su contenido. Sánchez concluye explicando que "Felipe II fue el primer monarca moderno. Asentó la corte y dejó de encabezar los ejércitos en la batalla. Se ha tratado de decir que este edificio es una representación de su personalidad, tratando de darle un aspecto triste, austero y lúgubre. Desprendámonos de la leyenda negra. Fue un rey tremendamente culto y lo más alejado de esas características que le han asociado. Un príncipe del Renacimiento que transmitió el gusto de la época y que dejó para el futuro un edificio inmensamente alegre".

@enriquevdiez

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Photos: Kike Rincón and Patrimonio Nacional

The following post is a feature I've written about the monastery of El Escorial in Madridiario.

The year 2013 is the 450th anniversary of the laying of the Royal Monastery of El Escorial' first stone, in the foundation of the refectory. Madridiario has made a journey through this monument's Habsburg rooms. This building wasn't built in honour of the battle of Saint Quentin, nor is a sad place, not even wasn't built in a lifetime, as the proverb says.

It was built in a privileged position of the Guadarrama mountains, selected by Philip II and an interdisciplinary committee in order to respond to the testament of Charles I (not for the victory against the French on Saint Quentin), that stated his will to be buried in a new place, different as the tomb of his parents and grandparents.  The arquitects Juan Bautista de Toledo, Juan de Herrera, Juan de Minjares, Giovanni Battista Castello y Francisco de Mora made the building come true, which main works were made between 1563 and 1590's, a record for a building of these dimensions that refutes the Spanish proverb of the slowness of the construction.


El Escorial and its surroundings accommodate the activity of the Philippine court while Madrid was set aside as the empire administrative center. "It was a complex that combined the politic guidance with the religious, artistic, educative, scientific and sanitary guidances, as well as adding its nature as a royal mausoleum. That was all based in the idea of the lineage and dinasty as a origin of the power", explains Leticia Sánchez, conservator of Patrimonio Nacional.

We can't talk about a plant with the shape of a grill (remembering Saint Lawrence's martyrdom), a recurring motif in the whole monastery, until Herrera closed the façade, but rather the temple of Jerusalem. "This building is the highest exponent of the Council of Trento. It is the new Solomon's temple, the new Noah's ark, the new city of God and a lot of similar epithets of the period", continues the keeper. A place which core is the high altar, facing the East to Jerusalem.


The sober granite facades, in the style of Castilian fortresses, crowned by towers, gives the building an importance that hides a priori the treasures inside. The central part of the monastery is the Italian-style basilica. Is the main place from the building radiates itself. A cube (because it has a square plant, not a basilical one) from several cubes grow. Its entrance is preceded by the king's patio, crowned by the statues of David and Solomon (the warrior king and the wise king, symbolizing Charles I and Philip II), together with some Judah kings. When you enter in the temple, after passing below a plane vault under the underchoir, this square is supported by four pillars that gives the group an harmonic character. To solve the Latin plant required by Trento, the high chapel, the chorus and the atrium were covered.

A mass from the bed
The temple is jointed inside creating a main line where the high altar is in the same vertical as the royal mausoleum. A huge altarpiece made by Tibaldi and Zuccari, and one of the first tabernacles with a transparent cristal to let the sunlight get inside and shine the temple from the altar during Eucharist, focus the basilica. On both sides, there are cenotaphs of Charles I and Philip II, made by Leoni brothers, on the structures of the royal chambers and visible from the room of the opposite side. Near them, there are two reliquaries: 'the Annunciation' and the saint Hyeronimus one, with busts of saints and martyrs; and, in the transept, a cupola.


The naves have barrel vaults frescoed, mainly, by Luca Giordano and Luca Cambiasi. As a pictorial support, several altarpieces of the best Modern painters second the group. Four stunning organs are one of the most important European collections and, in a sculptural level, a crucifix of Benvenuto Cellini can be emphasised. The sacristy has paintings of Titian, Ribera, El Greco, Zurbarán and Coello. Under the temple is placed the royal mausoleum built by Juan Gómez de Mora which keeps the remains of the Habsburg and Bourbon kings and their consorts, except Philip V and Ferdinand VI. It also has the pudridero. On both sides of the altar and under the cenotaphs are the royal chambers, decorated with Flemish paintings and tiles of Talavera, which let Charles I watch the mass from his bed because of the gout he suffered, and creating the binomial religion-crown in the structure of the temple.

In the royal rooms, next to the monarchs' bedrooms and connecting with the Bourbon chambers is the hall of the battles, a place to stroll and celebration which decoration praises the successes of the monarchy and the Spanish military victories. Two 60x6 meters frescoes of Castello and Cambiasi illustrate the walls, relating the battles of La Higueruela and Saint Quentin. The laterals have the same motif, showing the battle of the Terceira island. The vault is decorated with grotesque, based in the frescoes of the Domus Aurea, discovered in the period. In this area, the hall of the maps can be also visited. Is an amazing pictorial tour of the Flemish stronghold of the Eighty years' War. In this room the picture of Châtelet, painted by Rodrigo of Holland, and a sun clock should be pointed out. In the next rooms, the wonderful marquetry doors made with four different kinds of wood and given by emperor Maximilian to Philip, can be admired. As the tables with ivory inlaids, the Ming-period Chinese folding chairs, the portable altar of Charles I or the famous chair of Philip II.

A Modern king
Juan de Herrera closed the basilica's atrium and the patio of the kings with the library, a place which reflects the humanist nature of the king and the sedentarization of the court. It has one of the most important book collections in the world with copies of the main written authorities of 15 nationalities of the period, and that is only a part of the original collection, damaged by the fire of 1671. There are frescoes of Tibaldi in the ceiling which remember the liberal arts. This library is the connection between the convent and the school.


Next to the cloisters are the chapter rooms, set up by Velázquez, where the hyeronimite monks made their government decisions. Divided by two prioral chapters, they keep pictorial treasures of the Sevilian painter, Hieronymus Bosch, Ribera, Tintoretto, Veronese and El Greco, just like a Christ of Bernini. The convent has an access to the old church, built on 1563 as a seed of the monastery and the first place to keep the royal chambers. This hall is dominated by a Titian painting about the martyrdom of Saint Lawrence.

Under earth, the monastery has an interesting architectonic museum in which the construction of the building is explained with its original machines. There can be seen a replica of the first stone of El Escorial. Patrimonio plans are based on taking back the monastery's pharmacy, show the liturgical textile and introduce the quotidian objects of the complex. Because El Escorial has the ability of reinterpret itself time and again without depleting its contents. Sánchez ends explaining that "Philip II was the first Modern king. Settled the court and ceased leading the armies in the battle. It has often been said that this building is a representation of his personality, trying to give it a sad, bare and sinister look. Let's come off the Black Legend. He was a tremendously cultured king, too distant from those traits have been associated to him. A prince of the Renaissance that transmitted the taste of the period and left for the future an immensely happy building.

@enriquevdiez
My english is not very good. I'm trying to improve it. If you find any errors in the text, please write to me (enriquevdiez@gmail.com). Thank you very much.