miércoles, 17 de julio de 2013

El propretor que se enfrentó a Roma / The propretor who faced Rome


La primera guerra en la que los pueblos de España lucharon unidos se produjo en época romana. Entre los años 83 y 72 a.C., las tropas de Cayo Mario y las del propretor de la Hispania Citerior, Quinto Sertorio, mantuvieron a raya a la todopoderosa república de Roma.

Durante la primera guerra civil republicana, Sertorio apoyó al partido popular, después de que Sila le depusiese en la Citerior en favor de Gayo Valerio Flaco. Convirtió Hispania en su base de operaciones. Se ganó a los indígenas tratándoles bien, bajándoles los impuestos y levantando la obligación de alojar soldados en las poblaciones.

Tras una primera fase de derrotas en las que tuvo que huir a Mauritania, fue tomando territorios desde el sur, venció a las legiones del propretor Cotta y se alió con los lusitanos.

Sila envió a Quinto Cecilio Metelo Pío en el 79 a.C. con 40.000 hombres pero no logró vencer la resistencia de Sertorio. Este instauró un senado de exiliados romanos, mantuvo las tradiciones políticas romanas, fundó una academia en Osca para la aristocracia indígena y adoptó algunos símbolos locales para atraerse a las tribus. Atrajo a los celtíberos y al general Marco Perpenna, lo que precipitó el apoyo de los vascones a Roma.

La siguiente oleada estuvo comandada por Cneo Pompeyo Magno. A pesar de liderar 50.000 soldados fue derrotado en numerosas ocasiones (destaca el asedio de Lauro) e incluso tuvo que huir de su campamento para salvar la vida. Roma tuvo que enviar como refuerzo a los dos proconsules para comenzar a avanzar en Hispania.

Sertorio se hizo fuerte en el valle del Ebro y ni Pompeyo y Metelo juntos pudieron vencerle. Fueron sus generales los que acabaron con su vida en un banquete organizado para agasajar al sabino por una falsa victoria. Sin su líder, la labor sertoriana pronto cayó ante el empuje de Pompeyo. La última ciudad en caer fue la capital de los sertorianos, Calagurris. Según Salustio, el asedio fue tan duro que los sertorianos más radicales llegaron a la antropofagia antes de rendirse. De ahí se forjó la leyenda de la 'fames calagurritana', que se unió a la de 'la matrona', la última mujer del pueblo que encendía por las noches las cocinas para que pareciese que quedaba mucha gente en la ciudad.

@enriquevdiez

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The first war where the Spanish tribes fought together was in the Roman period. The troops of Gaius Marius and Quintus Sertorius, propretor of Hispania Citerior, kept at bay to the all powerful Roman Republic.

During the first republican civil war, Sertorius supported de the popular party, after Sulla deposed him in favour of Gaius Valerius Flacus. Hispania was his base of operations. He won the natives over with treating them well, decreasing taxes and ending the obligation of shelter Roman soldiers in the villages.

Sertorius had to flee to Mauritania at the beginning but he caught up from the South, defeating propretor Cotta's legions and allying with Lusitanian tribes.

Sulla sent Quintus Caecilius Metellus Pius as governor of Hispania Ulterior in 79 b.C. with 40.000 soldiers but he couldn't overcome Sertorius' resistance. He established a exiled Roman senate, founded an academy in Osca for the native aristocracy and adopted local symbols to attract indigenous. He drawed Celtiberians and the general Marcus Perpenna, causing the Vascon support to Rome.

The next Roman wave was commanded by Gnaeus Pompeius Magnus. He was defeated in several chances (specially in the Lauro siege) and had to flee of his camp, despite he was leading 50.000 soldiers. Rome had to send two proconsul as reinforcements to make progress in Hispania.

Sertorius made strong in Ebro's valley and neither Pompeius and Metellus together could defeat him. His generals killed him in a feast organised to lavish the Sabin because a false victory. Without its leader, the Sertorian work quickly fell down facing the Roman pressure. The last city to give up was Calagurris. According to Sallustius, the siege was so hard that the most radical sertorian people did cannibalism before surrender. It forged the legend of the 'fames calagurritana', that joined the story of the matron, the last woman of the village who lit the kitchen fires in the evening to make Romans believe that in the city remains a lot of people in the city.

@enriquevdiez
My English is not very good. I'm trying to improve it. If you find any errors in the text, please write to me (enriquevdiez@gmail.com). Thank you very much.